¿Acepto usted a Jesus como su salvador?

viernes, 14 de enero de 2011

Juan Pablo II será beatificado el 1º de mayo

En ninguna parte de la Biblia hallarás semejante cosa. El intento de comunicación CON los muertos de la forma que sea ESTÁ ABSOLUTAMENTE PROHIBIDO POR LA BIBLIA:

"10 No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero,
11 ni encantador, ni adivino, ni mago, NI QUIEN CONSULTE A LOS MUERTOS." (Deuteronomio 18:10-11)

"Rezarle" a los muertos para pedirles intercesión, aparte de ser una pérdida de tiempo (pues los muertos permanecen en sus tumbas en un estado de INEXISTENCIA INCONSCIENTE [Eclesiastés 9:5-6,10]), es una flagrante desobediencia a las disposiciones directas de Dios.

Lo correcto es que seas tú mismo quien le pida a Dios lo que necesitas (Sn.Mateo 7:7-8), pero también es lícito que intercedas por alguien (o que alguien VIVO interceda por tí) según como lo podemos ver en Santiago 5:16. Mientras estemos VIVOS podemos interceder unos por otros, pero EL ÚNICO MEDIADOR ENTRE DIOS Y NOSOTROS ES EL SEÑOR JESÚS:

"5 Porque hay un solo Dios, Y UN SOLO MEDIADOR ENTRE DIOS Y LOS HOMBRES, JESUCRISTO HOMBRE,
6 el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo." (1Timoteo 2:5-6)

En los versos anteriores podemos darnos cuenta de que el Señor Jesús es el único mediador entre Dios y nosotros, porque EL SEÑOR JESÚS ES EL ÚNICO QUE PAGÓ EL PRECIO QUE LA JUSTICIA DIVINA EXIGÍA POR NUESTRA SALVACIÓN. ÉL ES EL ÚNICO SALVADOR QUE TENEMOS. Y es en el nombre de ÉL que debemos pedirle a Dios (Sn.Juan 14:13; 15:16 y 16:23).



LA IGLESIA CATOLICA ROMANA

La Iglesia Católica Romana pretende ser la heredera del evangelio apostólico original y que las otras grandes ramas del cristianismo se desprendieron de ella. La iglesia católica romana es el producto de la influencia del paganismo que se introdujo en ella, principalmente durante la Edad Media. Ahogó todas las expresiones del verdadero cristianismo que quisieron corregirla, por medio de la implacable persecución de su Tribunal del Santo Oficio o Inquisición.

Las siguientes son algunas doctrinas que la Iglesia Católica Romana trata de basar en la Biblia, interpretando a su modo algunos pasajes.

1. El papado. El Papa pretende ser la cabeza temporal de la iglesia visible; se le llama el Vicario de Cristo, y es objeto de honores extremos, de una vida exageradamente lujosa y se le considera infalible cuando emite sus enseñanzas.

2. La jerarquía eclesiástica. Existe una estricta jerarquía en el gobierno que ha quitado libertad y espontaneidad al movimiento a los fieles y a la iglesia: curas párrocos, obispos, arzobispos, cardenales y Papa.

3. La Inquisición o Tribunal del Santo Oficio. Tribunal creado para vigilar estrictamente la conducta de los fieles. Podía amonestar, procesar, torturar y hasta ejecutar a quienes se desviaban de la fe. Aunque la oficina aún existe, ya se han abandonado los tristemente famosos métodos del pasado.

4. La venta de indulgencias. La venta de perdones para reducirse años de sufrimiento en el purgatorio, alcanzó su punto máximo durante la primera mitad del siglo XVI, cuando fue denunciado por Lutero y otros reformadores. Aún hoy, se pagan muchas misas para sacar a las personas del purgatorio.

5. El celibato de los sacerdotes. Desde el Concilio de Cartago, en 251 d.C., se propuso que los que deseaban ser sacerdotes permanecieran célibes (sin casarse). En 1074, un decreto del Papa Gregorio VII estableció definitivamente el celibato como una condición obligatoria para el sacerdocio.

6. El culto a María. Aunque se enseña la salvación por medio de Cristo, los católicos proclaman: “A Jesús por María”, es decir, que ella es la intermediaria. A María se le llama Madre de Dios y Reina del Cielo.

7. La salvación por las obras. Además de la fe, también las buenas obras contribuyen a la salvación del creyente.

8. Los sacramentos: bautismo, confirmación, confesión, comunión, penitencia, matrimonio o estado sacerdotal, y extrema unción. Desde el nacimiento hasta la muerte, el católico debe recibir medios de gracia, o sacramentos, para asegurarse su salvación.

9. Los santos son también mediadores. Las peticiones son presentadas a través de diversos santos, creyendo que éstos sirven como intermediarios.

10. El purgatorio y el limbo. El purgatorio es un estado intermedio entre el infierno y el cielo. Todos deben pasar un tiempo en el purgatorio para pagar por sus pecados. Del purgatorio puede salirse mediante las rogativas de quienes aún están vivos.

El limbo es el lugar al que van los niños no bautizados, no es un lugar de condenación, pero tampoco es el cielo.

11. La tradición oral. Además de la Biblia (en la que se incluyen los libros apócrifos) se acepta la autoridad de la tradición oral, trasmitida a través de los siglos por los hombres santos. Los libros apócrifos son: Tobías, Baruch, Eclesiástico, Judit, Sabiduría, I y II Macabeos.

12. Veneración de reliquias. Supuestos restos de los clavos y de la madera de la cruz de Cristo, así como huesos, sangre, ropa, mantos y otros objetos relacionados con los santos del pasado, son venerados y vistos como operadores de milagros.

13. Veneración de las imágenes. Aunque en parte se usan con fines didácticos: enseñar e ilustrar historias para inspiración de los santos, se ha alentado la idea de que pueden efectuar milagros. Abundan las imágenes a las que se les atribuyen tales prodigios.

14. Transubstanciación. La creencia de que en el momento de celebrar la Santa Cena, llamada también eucaristía o comunión, el vino se transforma literalmente en sangre de Cristo y el pan se convierte literalmente en cuerpo de Cristo.

El catolicismo que se practica en buena parte de la población indígena de Guatemala, es en realidad un sincretismo o mezcla de elementos católicos con las religiones paganas prehispánicas. Muchas cofradías aún practican rituales de la antigua religión maya, organizados alrededor de un santo patrono de la Iglesia de Roma.








CIUDAD DEL VATICANO, 14 enero 2011 (AFP) – El papa Juan Pablo II será beatificado el próximo 1º de mayo, informó este viernes El Vaticano, después de que el papa Benedicto XVI firmara el decreto que valida un milagro atribuido a su predecesor.

opinan los foristas
Esta beatificación se llevará a cabo en tiempo récord, inferior a los cinco años habitualmente necesarios para iniciar el proceso. Juan Pablo II falleció el 2 de abril de 2005.

Esta celeridad se explica por la “imponente reputación de santidad de la que gozaba el papa Juan Pablo II durante su vida, en su muerte y después de su muerte”, explicó El Vaticano en un comunicado.

La comisión de cardenales y obispos de la Congregación para las Causas de los Santos examinó y aprobó esta semana el milagro atribuido a la intercesión del papa Juan Pablo II, paso clave antes de elevarlo la gloria de los altares.

Se trata de la curación en junio del 2005 de la monja francesa Marie Simon-Pierre, quien sufría el mal de Parkinson, que para la comisión fue “inmediata e inexplicable”.

La monja francesa, de 50 años, enfermera de profesión, según el postulador se curó inexplicablemente tras sus oraciones y pedidos a Juan Pablo II pocos meses después de su muerte el 2 de abril del 2005.

La beatificación es el paso previo a la canonización y requiere la ratificación de otro milagro.

Juan Pablo II estuvo al frente de la Iglesia católica durante 27 años. Durante su sepelio, sus fieles clamaron: “¡Santo subito!” (¡Santo ya!).







¿ QUÉ DICE LA BIBLIA SOBRE LOS SANTOS ? Compártelo:



De acuerdo con la Biblia, todo verdadero cristiano es un santo. No hay ninguna indicación de que una persona pueda ser hecha santa después de la muerte. La santidad es un asunto de Dios. En las Escrituras, los santos siempre son gentes vivientes, nunca muertos. Por ejemplo, cuando Pablo escribió a los efesios, se les dirigió de esta forma: "A los santos y fieles en Cristo Jesús que están en Efeso" ( Efesios 1,1). Su carta a los Filipenses, dice : " A todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos" (Flipenses 1,1 ). Los antiguos cristianos en la Iglesia en Roma fueron llamados santos : " A todos los que estáis en Roma, amados de Dios y llamados a ser santos " ( Romanos 1,7) y Romanos 16, 15 dice: " Saludad a Filólogo, a Julia, a Nereo y a su hermana, a Olimpas y a todos los santos que están con ellos ", como también lo fueron los cristianos que vivían en Corinto : " " A la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos con todos los que invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro " ( 1 Corintios 1, 2) y en 2 Corintios 1,1-2 leemos : "..con todos los santos que están en Acaya. Gracia y paz a vosotros de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesucristo ".


De modo que si queremos que un "santo " ore por nosotros, debemos encontrar a un cristiano y pedirle que se una en oración con nosotros. Pero
si tratamos de comunicarnos con personas que hayan muerto, aunque en la tierra hayan demostrado una vida de santidad, eso sería una forma de espiritismo, prohibida por Dios: " No sea hallado en ti... quien consulte a los muertos.. porque es abominable para el Señor cualquiera que hace estas cosas" (Deuteronomio 18, 11-12). La Ley del Señor era muy dura al respecto: " El hombre o mujer que consulten espíritus de muertos o se entreguen a la adivinación , han de morir; serán apedreados, y su sangre caerá sobre ellos " (Levítico 20,27). Esto denota la gravedad de invocar o pedir a los muertos.


La Escritura dice en 1 Corintios 6,11 : " Ya habéis sido santificados ( hecho santos), ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios ". En Efesios 5,3-4 leemos: " No deben ni siquiera hablar de la inmoralidad sexual ni de ninguna otra clase de impureza o avaricia. No digan indecencias ni tonterías ni vulgaridades, porque estas cosas no convienen; más bien alaben a Dios ".


Según estos versículos, Cristo ha lavado a los santos de sus pecados y los ha santificado (hecho santos). Ellos se han apartado de la inmoralidad, de la inmundicia, de la avaricia y de la mentira . Su santidad resulta de la obra continua del Espíritu Santo en sus vidas.